Receptoras y donantes de óvulos

Receptoras de óvulos

Catalogaremos como receptora de ovocitos a toda aquella paciente que requiera los ovocitos de otra mujer, ya que sus propios ovocitos son incapaces de conseguir gestación, ya sea por ausencia o anomalía. Las mujeres que requieren esta técnica pueden dividirse en dos grandes grupos:

  • 1. Mujeres sin función ovárica
  • 2. Mujeres con función ovárica

1. Mujeres sin función ovárica

En este grupo incluiremos:

  • • Mujeres con fallo ovárico primario. Generalmente se trata de mujeres afectadas de disgenesia gonadal por una alteración ya sea numérica o estructural de los cromosomas.
  • • Mujeres afectas de menopausia precoz (antes de los 40 años) independientemente de la causa.
  • • Mujeres menopáusicas. EUGIN consideramos que la menopausia por debajo de los 45 años no es una contraindicación para esta técnica. En lo que respecta a las mujeres entre 45 y 50 años, creemos que hay que individualizar los casos y efectuar previamente una correcta evaluación gestacional.

2. Mujeres con función ovárica

En este grupo incluiremos:

  • • Mujeres con anomalías genéticas que contraindiquen la utilización de los propios ovocitos para evitar problemas con la descendencia.
  • • Mujeres con fallos repetidos de FIV ya sea por baja respuesta, falta de fecundación o ausencia de gestación tras 3-4 intentos (fallo de implantación).
  • • Mujeres con fallo ovárico oculto. Se trataría de mujeres que requieren Técnicas de Reproducción Asistida y cuyo perfil hormonal basal estuviera alterado, lo que haría suponer una baja respuesta a la estimulación ovárica para FIV.
  • • Mujeres que han sufrido abortos de repetición que hagan suponer un factor genético.

Donantes de óvulos

Se trata de mujeres que de forma anónima y altruista ofrecen sus ovocitos para pacientes que requieran de ellos. Estas mujeres han de reunir una serie de características:

  • Tener una edad de entre 18 y 35 años.
  • Presentar un estudio negativo para Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS): lúes, hepatitis B y C, VIH, chlamydias, gonococia.
  • No tener antecedentes familiares de enfermedades de transmisión genética.
  • Tener un buen estado de salud tanto física como psíquica.