Embarazo ectópico: síntomas y diagnóstico

El embarazo ectópico aquél en el que el embrión se implanta fuera del útero- se relaciona a veces con tratamientos de Reproducción Asistida. Se trata, sin embargo, de una asociación errónea: seguir un tratamiento de fertilidad no aumenta el riesgo de tener una gestación de este tipo.
Lo que ocurre es que, a menudo, las mujeres que siguen estos tratamientos ya sufrían algún problema previo en las trompas, lo que en algunas ocasiones favorece el embarazo ectópico.

Este tipo de gestación es poco frecuente y suele darse en mujeres con problemas previos en las trompas, como infecciones o endometriosis

En la mayoría de los embarazos ectópicos, el embrión se implanta en las trompas -el mismo lugar donde se produce la fecundación- aunque en algunos casos, el embrión se puede desarrollar en el cuello del útero, el ovario o la cavidad abdominal.
“Algunas intervenciones médicas, infecciones o la propia endometriosis pueden afectar a las trompas y ser causantes de dificultades en la gestación o dar lugar a un embarazo ectópico”, explica la Dra. Marta Trullenque, especialista del equipo médico de Clínica Eugin.
“Aunque se trata de casos poco frecuentes, los embarazos ectópicos afectan aproximadamente a 1 de cada 100 embarazos”, añade.
Además, cuando se ha producido una vez, existe un 13% de probabilidades que vuelva a ocurrir.

Síntomas y diagnóstico

No siempre es fácil diagnosticar el embarazo ectópico, puesto que sus síntomas son diferentes en cada mujer: algunas presentan dolor abdominal, otras pequeños sangrados, y otras ambos. “Las mujeres que siguen un tratamiento de reproducción asistida tienen controles analíticos y ecográficos desde el primer momento, y por este motivo en su caso es más fácil detectarlos”, apunta la doctora. Los embarazos ectópicos se detectan a través de un análisis de sangre y una ecografía. En mujeres que han realizado una inseminación artificial o una fecundación in vitro, es posible detectarlo a partir de los 14 días. Si bien en los embarazos normales el valor de la beta-hCG se dobla pasado este período, en los casos ectópicos este valor presenta un comportamiento más irregular y lento.
La ecografía también es fundamental para confirmar este tipo de embarazos. Con sus imágenes se comprueba que dentro del útero no existe ningún saco gestacional –la imagen que permite confirmar un embarazo- y en algunos casos se puede llegar a observar con más detalle un pequeño saco gestacional implantado en la trompa.

Interrupción del embarazo

“Cuando se detecta un embarazo ectópico, es necesario interrumpir el embarazo, bien con tratamiento farmacológico o quirúrgico”, explica la doctora.
“La opción farmacológica es la idónea, especialmente si se actúa de manera precoz, ya que permitirá disminuir los riesgos derivados de una cirugía.
En algunos casos, además de seguir el tratamiento médico, será necesario recurrir igualmente a la cirugía. Tras interrumpir el embarazo, será necesario esperar un mínimo de seis meses antes de intentar de nuevo la gestación”, concluye.

Como conclusión, podemos desmentir el mito de que este tipo de embarazos se deben a un tratamiento de fertilidad. La mayoría de veces la causa de la infertilidad que conduce a la paciente a uno de estos tratamientos es también la causa del embarazo ectópico. De hecho, en estos casos, es más fácil detectar esta irregularidad antes de que se produzca una mayor complicación, ya que estas mujeres se someten a controles analíticos y ecográficos regulares.
En cuanto a la prevención y tratamiento del embarazo ectópico, no existe ninguna manera de evitarlo, pero sí existen algunas medidas para prevenirlo, centradas en proteger las trompas de Falopio, lugar donde se suelen desarrollar estos embarazos. Algunas de estas medidas son evitar contraer enfermedades de transmisión sexual (utilizando protección en las relaciones sexuales) y no fumar.
Después de haber sufrido un embarazo ectópico, se puede indudablemente tener embarazos saludables, y en la mayoría de casos así será, sin embargo, las probabilidades de que se repita este problema serán mayores que en mujeres que no lo hayan sufrido. Todo esto, siempre dependerá del estado de las trompas de Falopio, ya que es posible que después de sufrir un embarazo de estas condiciones queden afectadas.
Desde Eugin te queremos transmitir la confianza y la tranquilidad para hacernos parte de cualquier duda que tengas acerca de este tema o cualquier otro relacionado. Te escuchamos.

2020-01-22T11:11:09+00:0010 junio 2015|Aspectos emocionales, Sobre Reproducción Asistida|
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