La endometriosis es una enfermedad crónica, sistémica e inflamatoria que afecta principalmente a mujeres en edad fértil y cuyo diagnóstico precoz resulta fundamental para poder prevenir posibles complicaciones.
Se caracteriza por la presencia de tejido endometrial (habitualmente en el interior del útero) fuera de la cavidad uterina. Habitualmente la endometriosis afecta a la pelvis, sobre todo a la superficie de los ovarios (formando quistes en ocasiones), aunque también puede afectar también al intestino, la vejiga, y causar retracciones de tejidos que irradien a zonas nerviosas.
Al igual que ocurre dentro del útero, estas células responden a los cambios hormonales del ciclo menstrual. Como consecuencia, pueden provocar inflamación, dolor y otras complicaciones como la infertilidad.
¿A cuántas mujeres afecta la endometriosis?
La endometriosis afecta aproximadamente al 10% de las mujeres en edad reproductiva en todo el mundo, lo que equivale a cerca de 190 millones de mujeres.
En España se estima que alrededor de dos millones de mujeres padecen esta enfermedad. Sin embargo, uno de los principales retos es el retraso en su diagnóstico: de media, pueden pasar hasta siete años desde la aparición de los primeros síntomas hasta su confirmación.
Por este motivo, es que se la considera una enfermedad silenciosa con la que muchas mujeres conviven durante años sin recibir un diagnóstico adecuado.
¿Cuáles son los síntomas de la endometriosis?
Los síntomas de la endometriosis pueden variar mucho de una mujer a otra. Algunas pacientes presentan molestias intensas e incapacitantes para las actividades de la vida diaria, mientras que otras pueden tener síntomas leves o incluso no presentar signos evidentes.
Entre los síntomas más frecuentes se encuentran:
- Dolor abdominal
- Dolor pélvico cíclico (menstrual u ovulatorio)
- Dolor lumbar
- Dolor durante y después de las relaciones sexuales (dispareunia)
- Sangrados intermenstruales
- Molestias gastrointestinales
- Problemas de fertilidad
Además, muchas mujeres experimentan cansancio extremo, molestias digestivas o problemas urinarios, lo que puede afectar a su calidad de vida, al descanso, al trabajo y al bienestar emocional.
Tipos de endometriosis
Existen múltiples clasificaciones para la endometriosis desde varios enfoques diagnósticos. Después de una evaluación cuidadosa de síntomas, exploración superespecializada e incluso en algunos casos cirugía, se pueden resumir los tipos de endometriosis en:
Endometriosis superficial
Presenta retracción de tejidos, modificaciones de la anatomía que, sin dar imágenes muy voluminosas de enfermedad, producen mucha sintomatología (visualizable de forma indirecta con pruebas de imagen dirigidas o en una exploración quirúrgica)
Endometriosis ovárica
Pueden formarse quistes en los ovarios conocidos como endometriomas. Debe realizarse una exploración minuciosa para descartar otros tipos de endometriosis que puedan coexistir.
Endometriosis profunda o infiltrativa
Se presenta como nódulos retráctiles que pueden afectar de forma englobada a estructuras urinarias (sobre todo uréteres), intestino grueso, trompas y ovarios formando un conglomerado de órganos/vísceras afectas.
Adenomiosis
Afecta al músculo del útero y también tiene diferentes formas de presentación y severidad
¿Cómo se diagnostica la endometriosis?
El diagnóstico de la endometriosis puede ser complejo, especialmente en las primeras fases de la enfermedad. Por ello, es importante consultar con un especialista ante síntomas persistentes.
Para confirmar su presencia se pueden utilizar diferentes pruebas médicas, como:
- Historia clínica dirigida
- Examen pélvico
- Ecografía transvaginal superespecializada
- Resonancia magnética
- Laparoscopia (hoy en día en desuso como herramienta solo para diagnóstico)
Tratamiento de la endometriosis
La endometriosis es una enfermedad crónica y actualmente no existe un tratamiento para su curación definitiva. Sin embargo, sí existen diferentes opciones terapéuticas que permiten controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida de las pacientes.
Los analgésicos y los tratamientos hormonales pueden reducir el dolor y frenar la actividad del tejido endometriósico. En casos seleccionados y que no responden a tratamiento, la cirugía permite extirpar estas lesiones, especialmente cuando causan dolores intensos o cuando la enfermedad compromete la fertilidad.
Aunque el tratamiento permite controlar los síntomas, la enfermedad puede progresar con el tiempo. En muchos casos, los síntomas mejoran tras la menopausia, cuando cesa la actividad hormonal.
Por ello, el seguimiento médico y el diagnóstico temprano son fundamentales para manejar adecuadamente la enfermedad y preservar la calidad de vida de las pacientes.
Si has sido diagnosticada de endometriosis o presentas síntomas compatibles y deseas quedarte embarazada, consultar con un especialista en reproducción asistida de Eugin puede ayudarte a evaluar tu situación reproductiva y planificar los siguientes pasos. Una primera visita médica permite estudiar tu caso de forma personalizada, valorar cómo puede afectar la enfermedad a tu fertilidad y orientarte sobre las opciones disponibles para buscar el embarazo con mayores garantías.
Revisado por Dra. Silvia Agramunt