¿En qué consiste la fecundación in vitro?
La fecundación in vitro (FIV) es un procedimiento que adquirió renombre internacional tras el primer nacimiento en 1978 de la niña llamada Louise Brown que recibió el nombre de bebé probeta. Esta técnica en esencia consiste en poner en contacto los ovocitos procedentes de la mujer y los espermatozoides seleccionados del semen de su pareja. Recibe el nombre de in vitro porque la puesta en contacto de los gametos (inseminación) tiene lugar en un recipiente estéril (placa de cultivo) en el laboratorio, fuera del organismo de la mujer. Los ovocitos fecundados darán lugar a los preembriones que serán transferidos al útero, donde continuarán su desarrollo.
Habitualmente, en un ciclo normal sólo se desarrolla un ovocito cada mes. Para la fecundación in vitro es importante obtener varios ovocitos, por lo que primero se procede a una estimulación de los ovarios con fármacos para obtener varios ovocitos maduros al mismo tiempo. Esto permite optimizar el proceso y disponer de más posibilidades de obtener embriones de calidad.
Primera fase : Control y estimulación de la ovulación
Para obtener los ovocitos se realiza la estimulación farmacológica de la ovulación mediante la administración de la hormona foliculo estimulante (se asocian también antagonistas de la GnRh) y un control estricto del ciclo menstrual mediante la determinación de los niveles hormonales en sangre de la hormona estradiol y seguimiento ecográfico del desarrollo folicular en los ovarios. Al comprobar que los niveles hormonales y el número y tamaño de los folículos es el adecuado, se desencadena su maduración mediante la inyección de una hormona llamada LH (luteoestimulante).
Segunda fase : Fecundación in vitro
Unas 36 horas después de la administración de la LH, el ginecólogo realiza la obtención de los ovocitos. Este procedimiento consiste en la punción de los folículos que los contienen mediante control ecográfico vaginal y aspiración del líquido de su interior. Estos líquidos se llevan al laboratorio, donde el biólogo localiza y obtiene los ovocitos. Éstos se cultivan durante unas horas en medio de cultivo mientras el semen es convenientemente preparado (de forma similar que para la inseminación artificial). Seguidamente el biólogo lleva a cabo la inseminación, que consiste en colocar los espermatozoides (entre 50.000 y 100.000 espermatozoides móviles) en el medio de cultivo donde se encuentran los ovocitos. Al día siguiente se comprueba cuántos ovocitos han sido fecundados.
Tercera fase : Transferencia
Entre uno o dos días después, los ovocitos fecundados (o zigotos) dan lugar tras su división a preembriones, que ya se encuentran en el estadio adecuado para ser transferidos al útero materno. Para la transferencia embrionaria se seleccionan de dos a tres preembriones, que se introducen junto con una pequeña cantidad de medio de cultivo en un fino catéter. Éste será canalizado por el ginecólogo bajo control ecográfico abdominal hasta el final del útero, donde serán depositados los preembriones. Aunque sólo suele implantarse uno, en algunas ocasiones puede hacerlo más de uno.
Los preembriones no transferidos se congelan en nitrógeno líquido (criopreservación) y se almacenan en el banco de embriones del laboratorio convenientemente identificados. Estos preembriones pueden ser utilizados en un ciclo posterior si no se obtuvo el embarazo en el primer intento. Lógicamente esto simplifica y abarata el procedimiento, aunque las tasas de embarazo disminuyen.